19.12.04

I´m back

Por si alguien se ha extrañado de la falta de actualización del blog informo que sigo con vida. En estos últimos días han comenzado, con brío, las obligaciones y empiezan a acumulárseme los deberes después de un tiempo de relativa inactividad. Y he empezado fuerte con la asistencia al maratoniano encuentro “Intelectuales y franquismo: los nuevos maestros” organizado por el Centro de Investigaciones Históricas de la Democracia Española y el Departamento de Historia Contemporánea de la UNED. Y digo maratoniano porque han sido dos días cargaditos de conferencias y mesas redondas que, dado el interés suscitado y la calidad de los ponentes y algunos de los asistentes, llegaban a extenderse hasta bien pasado el tiempo reglamentario. A lo que hay que sumarle que se compaginaba con la presentación de mis cursos de tercer ciclo, con lo que la cantidad de información a procesar se me ha multiplicado sobre la mesa.

Para quien pueda interesar (WARNING: plastazo a continuación):
El encuentro se abrió con la intervención de Santos Juliá quien, de forma quizá demasiado categórica y reduccionista, nos habló de la cesión que la posguerra trajo a las vías intelectuales de principio del siglo XX y el paso obligado a una generación intelectual dirigida con una clara intencionalidad política. Jordi Gracia expuso una matización cargada de anécdotas a la anterior tesis, explicando ciertas pervivencias de la cultura intelectual durante el primer franquismo, aunque a mi ver faltó un análisis de la verdadera repercusión que estas pudieron tener en el medio social. Feliciano Montero se extendió sobre lo que la figura de Joaquín Ruiz Jiménez y las corrientes intelectuales católicas de Francia en los años treinta incidieron en la autocrítica del catolicismo, la búsqueda de un activismo social y la conformación de los grupos demócratas católicos dentro de la dictadura.


Tras una frugal comida y cierta reestructuración programática el encuentro continuó con una exposición sobre la intelectualidad comunista tratada desde la figura de Semprún por Felipe Nieto. Tras él Javier Muñóz Soro se extendió sobre la publicación “Cuadernos para el Diálogo”, catalizador del proyecto demócrata cristiano de Ruiz Giménez y centro de debate entre distintas tendencias dentro de lo que cabe. Para terminar el día una mesa redonda sobre la continuidad y ruptura de la tradición liberal, moderada por Alicia Alted, girando en torno al uso de la “y” o de la “o”entre “continuidad” y “ruptura”. Es decir cuánto de ruptura y cuánto de continuidad hubo, siempre afinando la cronología, elemento determinante en el estudio del franquismo.

Con esto terminó el primer día, momento de tratar de poner algo de orden a las notas y de descargar un poco la cabeza de nombres, datos y experiencias.

El segundo día estaba más orientado a publicaciones particulares, aunque por variados problemas se tuvo que retocar. Además, tuve que asistir intermitentemente, ya que se intercalaban reuniones con los profesores de mi nuevo curso. Inició el día Annelies van Noortwijk hablando sobre la publicación “Triunfo” y su círculo intelectual. Le siguió Susana Sueiro quien se extendió sobre la creación del diario “El País” y su influencia en el medio social. Terminó la mañana Albert Forment quien hablo sobre la editorial en el exilio “Ruedo Ibérico” y su devenir durante el franquismo y principios de la transición. La tarde transcurrió con un espacio de comunicaciones y la exposición de Abdón Mateos sobre el socialismo y los intelectuales, a los que no pude acudir. Y, como broche final, una mesa redonda sobre “Cuadernos para el Diálogo” a la que acudieron los históricos colaboradores de la publicación Eduardo Cierco e Ignacio Fernandez de Castro y Elias Díaz filósofo e historiador coetáneo de la intelectualidad en el franquismo (quien además tuvo el gran detalle de regalarnos su libro “Pensamiento español en la era de Franco (1939-1975)” por lo que desde aquí le doy las gracias) Dado el gran interés de los testimonios históricos de los ponentes la reunión se extendió hasta bien pasada la tarde.

En general se suscitaron interesantes controversias que tendrán que ser resueltas y que, puede que en poco tiempo entren en la arena pública con fuerza. Por ejemplo: ¿Cuáles son las raíces de la democracia española? O mejor expresado ¿En que medida los grupos renovadores en España y la acción desde el exilio inciden en la preparación para la etapa democrática? Me temo que este será el que más oiremos en el futuro, ya que posee un uso político muy grande. O ¿Por qué la labor antirégimen del PC no se vio premiada con una representación electoral del mismo calibre una vez terminada la dictadura? ¿A cuento de qué la masiva conversión de personajes católicos al marxismo durante el final del franquismo? Junto a otros muchos de similar relevancia.

En fin, extenuante pero gratificante. Ahora si me disculpan tengo un buen montón de hojas manuscritas que poner en orden. En breve seguiremos con los temas habituales aquí. No me cambien de blog.



PS: Revisando la tónica general del blog quizás a alguien sorprenda la naturaleza de este post. A pesar de mi interés por la historia antigua y de la ciencia mi verdadero campo profesional se encuentra en la España contemporánea y más precisamente en el franquismo. Campo que no goza de demasiado interés general salvo para el incidental uso político, lo que lo hace bastante más incomodo que trabajar sobre las Cantigas del Rey Sabio. ¿Qué le vamos a hacer?